Mente en blanco

Muchas veces lo soñé:

Entrabas de lleno a mis ojos,

Nadabas como sirena en mi sangre.

Tierna y sutil,

Etérea y sensual.

 

Estuvimos así unos minutos.

Nadie dudaría que fueron siglos.

 

Buscando un beso tuyo,

Lo que encontré fue

Agua que calmó mi sed,

Noche de miles de lunas llenas

Cielo y más allá de lo divino.

Otra vez mi corazón volvió a latir.

 

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