Karma Police

Existen canciones que cambian nuestras vidas. Algunas, son mucho más que notas al viento. Y aunque las letras parezcan vacías, conforme pasa el tiempo nos vamos dando cuenta del verdadero significado. Es como si las palabras fueran dejadas de lado, y el sonido se fusionara con nuestros sentimientos. O nuestros sentimientos se apoderaran del momento.

Dentro de este selecto grupo de canciones, Karma Police es una de mis favoritas. Cuando la escuché por vez primera, fue el día que compré el Ok Computer, a casi 8 años de su lanzamiento. El momento fue una mixtura incomprensible de sabores: un poco de pena conmigo mismo, por no saber de la existencia del disco; un golpe de piano, una extrañeza y un recorrido del sonido por mi médula. Algo no experimentado por mí desde Toccata et Fugue

Pero no fue sino hasta que Alfredo, uno de mis petite amies, me prestó Gagging Order, fue que Karma Police se apoderó de nuevo de mí. Ahora, todo tenía sentido. Y no termina todo aquí: al tratar de compartir con ustedes la canción, me encuentro una versión todavía más sublime… Juzquen por sí mismos. La risa irónica en el momento adecuado no puede estar equivocada.

Sin más preámbulos, Karma Police. Disfrútenla.

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