Verticaloide

Y es que entre tantas palabras mullidas,

A veces no puedo encontrar abrigo.

Borro de un solo plumazo los viejos argumentos,

Aquellos que ahora son obsoletos, sin sentido.

Siembro de nuevo esperanzas, y caigo de nuevo,

Tembloroso y confundido como una larva,

A tus macabras fauces de pasión.

Anuncios