El Río de las Ánimas

Y heme aquí de nuevo:

sobre tus brazos líquidos me dejo llevar,

sobre tus amplio llorar me deslizo.

Y, como siempre,

eres mucho más que una pasión,

que un complejo clúster de sueños.

Eres la espina que hiere mi ser,

y me recuerda que el día también

puede ser oscuro.

Me cuesta tanto sobrevivir sin tí,

que te buscaría por todo espacio-tiempo,

y en cada resurrección,

en cada reencarnación,

allá,

lejos de nuestro pasado o nuestro futuro,

allá, sobre un carrusel o sobre una ánima.

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